Sobre Adolfo Suárez

Dos palabras me vienen a la mente en la muerte de Adolfo Suárez: Cemtro y Alzheimer. ¿Por qué Cemtro? Pues por la clínica Cemtro, donde ha muerto, y, por pueril que parezca la metáfora, por haber sido Adolfo Suárez un hombre de centro. Nunca después de él ha habido en España un político de centro, todos han sido después de él de derechas o de izquierdas. Ha sido un hombre de Estado (como bien ha recordado el Rey) que supo aunar la fractura política que los españoles vivieron durante casi todo el siglo XX para consolidar la democracia en España, un político que no fue de partido sino de los españoles.  Fue un personaje del franquismo el que tuvo el coraje de albergar a todos en la Transición.
Y me viene la palabra Alzheimer porque la España de hoy día parece una metáfora de esa enfermedad: hemos olvidado lo que ganamos con los Pactos de la Moncloa, la cultura y la responsabilidad políticas, el terror que ha supuesto la acción de ETA en la vida social española. Parece que algún sector de la política española ha borrado de su retina los terribles atentados de Vic, de Hipercor, de Atocha; ha olvidado ya a los niños muertos, a las familias desmembradas, a las víctimas mutiladas. Y ese sector da por bueno que los que han defendido el terror estén en las instituciones públicas demandando que los asesinos que cometieron esos atroces crímenes no son presos por delincuentes sino presos políticos. Algo de memoria perdemos cuando a una víctima de ETA le grita ‘fascista’ un abertzale. Algo de esa enfermedad sufrimos cuando un político antepone el territorio de Treviño como argumento político a la muerte de una niña de tres años por negligencia médica. Y también parece que algún sector político ha olvidado el principio de solidaridad, que no ya de soberanía, de todos los españoles. Algo no recuerdan los políticos cuando consideran que los impuestos no los pagan las personas y sí los territorios.

Hay que recordar a Adolfo Suárez como un político audaz que, aun granjeándose la enemistad de propios y extraños, tuvo la valentía de sacar adelante los acuerdos que necesitaba la incipiente democracia española; los que, también, ahora más falta hacen.

Published in: on 23 marzo, 2014 at 10:15 pm  Dejar un comentario  

Sobre Ifigenia en Táuride

¿Por qué una reflexión sobre Ifigenia en Táuride? Traigo a la palestra el drama que el griego Eurípides escribió en el siglo V antes de Cristo para explicar cómo la cultura grecorromana ha cimentado las raíces para el desarrollo de la historia de Europa y, también, por qué ahora hemos de recordar a Ifigenia y a Táuride.

Nos encontramos ahora ante la mayor crisis que afronta Europa, como ha afirmado recientemente el ministro de exteriores británico William Hague, en lo que va de siglo. Ucrania se ha convertido en el Rubicón de Europa y de Rusia y es el enclave que determinará la posición geopolítica dominante. Es ahora mismo el corazón de la Historia, el centro del mundo, como afirmara en diciembre Enric González en su columna El futuro:

El país relativamente pequeño que se juega realmente su futuro y en gran medida el de todos, en un invierno que puede ser tan crucial como el de 1989, es Ucrania. Allí está la Historia, con mayúscula, moviendo sus silenciosos engranajes. Ucrania debe decidir si mira hacia el oeste, hacia la Unión Europea, o hacia Rusia [...] Halford J. Mackinder, un historiador determinista victoriano al que Robert  Kaplan resucita en su libro La venganza de la geografía, esbozó la teoría del “corazón continental”, un territorio indeterminado, en el que podría situarse Ucrania, cuyo control aseguraría el dominio sobre Eurasia.

Al igual que los griegos pensaban que el corazón del mundo estaba en el oráculo de Delfos, donde el ónfalos lo representaba (una piedra que todavía se conserva), ahora el centro del mundo se sostiene en el oráculo que Ifigenia ostentó en Táuride, territorio que albergara al pueblo de los tauros, que después conquistaran, tártaros, griegos, turcos y rusos: la actual Crimea. En Táuride se asienta la cultura griega que conformó el mundo bizantino, y allí Ifigenia, desterrada por su padre Agamenón a la que quería sacrificar en honor de la diosa Artemisa, se convierte en sacerdotisa de su templo, arrepentida la diosa del sacrificio. Hasta allí llegan su hermano Orestes y su primo Pílades (de los que ignora su parentesco) a robar la estatua de Artemisa. Son detenidos e Ifigenia los interroga. No es momento de desarrollar todo el drama, sólo de recordar que Atenea se encarga de dar carpetazo a un litigio en el que instaura que todos los juicios a partir de ese momento lo ganará siempre el que obtenga igualdad de votos. Atenea cambia el autoritarismo por la democracia en Crimea.

Es en Crimea donde se forja el cristianismo ortodoxo que se trasladará al resto del imperio, donde se transmuta Artemisa en la Virgen María. Por eso a Catalina la Grande le gustaba referirse a Crimea como Táuride, para recordar su origen bizantino. Es en el corazón de Ucrania, Kiev, donde se instaura (o se ensaya) el primer estado democrático moderno durante los siglos XVI y XVII con la Mancomunidad de las Dos Naciones. Es donde se construye la Gran Puerta de Oro de Kiev en el siglo XI y con la que Mussorgski culmina su obra maestra ‘Cuadros de una exposición’.

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Es en Crimea donde se libra la guerra del mismo nombre entre 1854 y 1856 y donde las potencias occidentales dirimieron contra Rusia sus influencias geopolíticas. Fue la primera guerra cubierta por corresponsales de guerra y donde se hicieron famosas la carga de la Brigada Ligera y la Delgada Línea Roja (como la denominó un corresponsal inglés del periódico The Times) de los Granaderos de la Guardia, ambas británicas, que pusieron en un brete a las tropas rusas mandadas por el zar Nicolás I.

La carga de la brigada ligera La delgada línea roja

Esta guerra perdida por Rusia pesa en el inconsciente colectivo ruso como una herida histórica (hay que recordar que un retrato del zar Nicolás I preside la antesala del despacho presidencial del Kremlin). Es en Yalta, en la península de Crimea donde se celebra la celebérrima conferencia que clausura la Segunda Guerra Mundial. Es en el puerto de Sebastopol donde Rusia mantiene su flota gracias a un alquiler que paga a Ucrania. Y es en este histórico trozo de tierra que se asoma al mar Negro sobre el que pende ahora el hilo de la Historia.

Crimea forma parte de Ucrania pero su población mayoritaria es rusa. Por eso Putin no duda en desplegar sus tropas en Crimea para asegurar su salida al mar. Y alrededor de toda esta crisis está el abastecimiento energético europeo que se suministra en un 80% por el gas ruso que llega a Europa por los gasoductos a través de Ucrania. Por eso, Merkel ha telefoneado esta noche a toda prisa a Obama y Putin para calmar la tensión. Es Merkel la nueva Ifigenia que ha hablado con Orestes y su primo Pílades (Putin y su ‘primo’ Yanukóvich) para que no roben la estatua de Artemisa, para que dejen en paz a Crimea y cesen los tambores de guerra.

Published in: on 3 marzo, 2014 at 4:58 pm  Comentarios (1)  

Sobre Paco de Lucía

Mi vídeorreportaje homenaje a Paco de Lucía.

Published in: on 27 febrero, 2014 at 12:06 pm  Comentarios (1)  

Sobre el Debate del Estado de la Nación

En su intervención en el Congreso, el presidente Rajoy ha querido incluir un guiño a ‘La España invertebrada’ de Ortega y Gasset. Hemos podido escuchar estas palabras de Mariano Rajoy hacia el final de su comparecencia:

No es, señorías, que los países más adelantados opten por la unidad, sino que la unidad hace que los países adelanten. No es la prosperidad lo que los une, sino al revés: es la unidad lo que los hace prósperos.

Estas líneas recuerdan aquellas que el filósofo José Antonio Ortega y Gasset escribiera en su libro ‘La España invertebrada’:

No viven juntas las gentes sin más ni más y porque sí [...] Los grupos que integran un Estado viven juntos para algo: son una comunidad de propósitos, de anhelos, de grandes utilidades. No conviven por estar juntos, sino para hacer juntos algo.

Sin embargo, no es bueno apelar a esas palabras sin conocerlas bien porque justo antes de esa reflexión, Rajoy sentencia ante los diputados:

Consideramos la unidad como un valor superior. No porque esté en la Constitución. La incluimos en la Constitución porque la consideramos un valor superior que refrenda una tradición, una memoria y un patrimonio comunes.

Es decir, relaciona la unidad de una nación con la tradición, con la memoria, en definitiva, con el ayer, algo que, sin embargo, Ortega y Gasset contradice de forma meridiana:

No es el ayer, el pretérito, el haber tradicional, lo decisivo para que una nación exista. Este error nace, como ya he indicado, de buscar en la familia, en la comunidad nativa, previa, ancestral, en el pasado, en suma, el origen del Estado. Las naciones se forman y viven de tener un programa para mañana.

Published in: on 25 febrero, 2014 at 2:07 pm  Dejar un comentario  

Sobre Cataluña

Atención al texto que escribió en 1937 el entonces jefe de Gobierno republicano, Juan Negrín, sobre el separatismo catalán:

En Barcelona afectan no pronunciar España. Yo no he sido nunca lo que llaman españolista ni patriotero. Pero ante estas cosas, me indigno. Y si esas gentes van a descuartizar a España, prefiero a Franco. Con él ya nos entenderíamos nosotros, o nuestros hijos o quien fuere. Pero esos hombres son inaguantables. Acabarían por dar la razón a Franco. Y mientras, venga a pedir dinero, y más dinero.

Era socialista. Nada más que añadir.

Published in: on 20 febrero, 2014 at 11:12 pm  Comentarios (1)  

Sobre David Afkham

Los Reyes Magos me regalaron dos entradas para asistir este viernes al concierto que la OCNE programó dentro de su ciclo de Grandes Viajes con un repertorio muy centroeuropeo: sobre el atril obras del austríaco Schonberg, el alemán Wagner y el austríaco Mahler. La propuesta de la Nacional incluía, en primer lugar, las cinco piezas con las que Schonberg inauguraba el dodecafonismo, el ciclo de canciones Wesendonck para contralto, de Wagner, y, en la segunda parte, la primera sinfonía de Mahler, la Titán. Y sobre la tarima el esperadísimo David Afkham, probablemente el responsable de haber colgado el cartel de no hay entradas para el viernes, el sábado y el domingo.

Tengo que reconocer que me salté a Schonberg, que no quería llegar a la dulzura de, por ejemplo, Im Treibhaus con el cerebro golpeado por la relación axiomática de los grados que se le ocurrió a Schonberg con el dodecafonismo. Esta teoría musical, que rompe la jerarquía de los grados, no me eriza nunca la piel y sí lo pueden conseguir otros vanguardistas que apuestan por la revolución musical pero basándose en la relación de los grados, en la tradición musical, como Debussy, Walton o Richard Strauss. Así es que aterrizamos mi esposa y yo directamente en la primera fila del patio de butacas con Wagner, justo debajo de la contralto, para conmovernos con esas canciones que el músico alemán compuso con letras de poemas de la poetisa Mathilde Wesendonck, de la que estaba platónicamente enamorado. Cuando las escucho siempre pienso cuán deudoras son de este ciclo Wesendonck las Cuatro canciones póstumas de Richard Strauss. La contralto Natalie Stutzmann cantó con arrebato, en una interpretación que me gustó mucho más que la versión que tengo en disco de la soprano Cheryl Studer. Mucho tuvo que ver la cercanía con la que la vi y escuché pero, sobre todo, esa calidez característica de la voces graves.

Y como colofón asistimos a una inolvidable versión de la Titán de Mahler. Mientras la escuchaba, recordaba cómo empezó mi afición por frecuentar la sala sinfónica del Auditorio. Era el viernes 14 de enro de 1994 y yo, por aquellos entonces, engrosaba las filas de la Coral de Nuestra Señora de la Merced, coral en la que estuve cantando en la cuerda de tenores durante once años, y aquel día escuchaba un concierto en la sala de cámara con unas entradas que nos habían regalado. Pero en el descanso, una contralto, Carmen, un bajo, Enrique, y un servidor decidimos colarnos a través de las puertas de madera que separan el pasillo que delimita las salas de cámara y la sinfónica y que dan al baño. Recuerdo a Carmen que nos decía: “Vamos a ver si nos colamos y tenemos suerte, que hoy la Nacional toca la Titán”. Qué gran acierto. Me cautivó de tal manera la música de una orquesta en directo que ya no he dejado de acudir en veinte años.

Este fin de semana David Afkham hizo una lectura muy bohemia de Mahler, como debe ser. Lo tenía a menos de dos metros y desde mi posición se me presentaba como un escorzo expresionista sacada de un filme de Murnau. Y efectivamente Afkham presenta una actitud actoral no exenta de chepa que somete a una tensión corporal su riguroso academicismo. Muy diligente con la mano derecha y muy manso con la izquierda, los profesores de la ONE están olvidando ya la orfandad en que les ha dejado Josep Pons.

El primer movimiento, apuntado como Langsam, schleppend (Lentamente arrastrándose), lleva la acotación Como un sonido de la naturaleza, que expresa bien lo que la música parece ser: un lento despertar de las cosas y parece una declaración de intenciones de lo que será el ciclo sinfónico de Mahler. Muy acertada estuvo la sección de cuerda y el timbal en este primer movimiento, pero también en toda la obra. El segundo movimiento, Poderoso y agitado, también encumbró a los violines, que tocaron con ahínco un pentagrama muy exigente. El tercer tiempo, Solemne y medido, sin arrastrar, respira Bohemia por los cuatro costados. El crítico Arturo Reverter en el programa de mano señala:

Lleva la leyenda Marcha fúnebre al estilo de Callot, un pintor-grabador lorenés del siglo XVI. Es un desfile de temas de macabra fantasía, rememorativos del antiguo grabado del cazador, que es acompañado a su última morada por los animales del bosque y que el músico asoció al cuadro del artista Las tentaciones de San Antonio.

El último movimiento, con las trompas tocando de pie, arrancó al público que asistimos el viernes un prolongadísimo aplauso, en pie, del que mucho mérito tuvo la batuta de David Afkham, el nuevo director titular de la ONE para la temporada que viene. Un concierto que recordaremos, competencia de Ibermusica de por medio, por mucho tiempo.

Published in: on 13 enero, 2014 at 7:10 pm  Dejar un comentario  

Los números de 2013

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2013 de este blog.

Aquí hay un extracto:

Un tren subterráneo de la ciudad de Nueva York transporta 1.200 personas. Este blog fue visto alrededor de 6.500 veces en 2013. Si fuera un tren de NY, le tomaría cerca de 5 viajes transportar tantas personas.

Haz click para ver el reporte completo.

Published in: on 2 enero, 2014 at 6:52 pm  Dejar un comentario  

Sobre Ignacio González

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Published in: on 17 diciembre, 2013 at 2:59 pm  Comentarios (1)  

Sobre el cometa ISON

El cometa ISON al rebasar el Sol.

Dice la página web del ABC que no tendremos espectáculo navideño en los cielos porque el cometa ISON se podría haber desintegrado en su perihelio (máximo acercamiento) al Sol. El núcleo del cometa mide un kilómetro, según estimaciones de varias observaciones astronómicas, una medida que parece irrisoria en su aproximación al Sol. Parece lógico que se desintegre.

Pero la foto de esta mañana sugiere indicar lo contrario. En la parte superior de la imagen lo vemos rebasar triunfante el horizonte del Sol. Ya veremos en Navidad si esta foto está en lo cierto.

Por otra parte, muchas teorías conspirativas están volviendo al albur del cometa: que si nos hemos confundido un año en el cálculo de la profecía maya, que si este cometa impactará con la Tierra para hacer cumplir otras profecías… Parece que queremos acabar con este mundo injusto y cruel pero no queremos hacerlo y nuestro subconsciente colectivo se lo pide a un agente externo.

Los datos orbitales de ISON emparentan a este cometa con otro que visitó nuestros cielos en el siglo XVII y que fue perfectamente visible durante el día, si bien las observaciones del telescopio SOHO lo han descartado e identifican su origen con la nube de Oort, según informa la bitácora El beso en la luna:

Las similitudes entre el cometa ISON y el gran cometa de 1680 son sorprendentes, sus datos orbitales son tan parecidos que se ha planteado que se trata de dos trozos de un mismo objeto. La existencia de cometas procedentes de un cuerpo mayor no es infrecuente. Mientras investigaba órbitas cometarias, el astrónomo Heinrich Carl Friedrich Kreutz (1854-1907) descubrió un grupo de cometas con pasos rasantes cerca del Sol, estos cometas (ahora denominado grupo de Kreutz) tienen elementos orbitales muy parecidos, como cabría esperar, y probablemente proceden de la destrucción de un cuerpo celeste mucho mayor. En los últimos años se han descubierto varios centenares de cometas de este tipo gracias a las imágenes del SOHO. Los cálculos derivados de nuevas observaciones han descartado la posibilidad de que el cometa de 1860 y el ISON estén emparentados, el ISON es un cometa nuevo procedente de la nube de Oort. El tiempo nos dirá si se convierte en un gran cometa.

Ademas, según encontramos en ‘El beso en la luna’, en aquella época las supersticiones estaban más, si cabe, enraizadas en la cultura popular que en la actualidad. Ciudadanos de la actual Nueva York escribieron alarmados una misiva el uno de enero de 1681 con motivo de la aparición del fenómeno celeste en el firmamento: “había aparecido en el sudoeste el nueve de diciembre pasado, a las dos de la tarde, con tiempo soleado, un poco encima del Sol, siguiendo su curso más hacia el norte y se vio la noche del domingo, poco después del crepúsculo con una ardiente cola al oeste, para gran asombro de todos los espectadores y ahora se ve todas las noches que está despejado. Sin duda Dios nos amenaza con terribles castigos si no nos arrepentimos”. En este cuadro del pintor neerlandés  Lieve Verschuier, del museo de Rotterdam, nos podemos hacer una idea de la espectacular estela que trazó en el cielo.

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También dio buena cuenta de él el jesuita Eusebio Francisco Kino en su libro  Exposición astronómica de el cometa que el año de 1680, por los meses de noviembre y diziembre y este año de 1681 por los meses de enero y febrero se ha visto en todo el mundo y se le ha observado en la ciudad de Cádiz.

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Published in: on 29 noviembre, 2013 at 1:39 pm  Comentarios (1)  

Sobre el caso Bárcenas

Va a haber querellas. De hecho, ya las hay. José María Aznar presentó una la semana pasada y Ana Palacio hoy decía en un comunicado:

[...] Además, sobre la base de la legitimación que me da ser española y miembro del Partido Popular, extiendo esta querella a los delitos coloquialmente incluidos bajo el concepto de “corrupción política” que al dañar la imagen del PP y lesionar  gravemente su apreciación pública, empañan la imagen y crédito internacionales de España por tener el Partido Popular la responsabilidad del Gobierno de la Nación así como de una mayoría de autonomías y municipios”. (Ana Palacio, nota de prensa, 4 de febrero).

Este caso está adquiriendo tintes novelescos, como una trama de la serie política ‘El ala oeste de la Casa Blanca’, cuando el mismo Bárcenas sale a la palestra 48 horas después de la alocución de Rajoy diciendo que no existe la libreta y, en consecuencia, ésa no es su letra. Como va a haber querellas y, probablemente, las haya también contra los medios de comunicación que las han publicado, es interesante recordar qué dice la doctrina del derecho de la información sobre el secreto profesional de los periodistas. Porque, en este caso, la inviolabilidad de las fuentes que puede esgrimir el periodista puede chocar transversalmente con un proceso penal. El autor argentino Rodolfo Diego Veljanovich dice al respecto para la universidad de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires:

Podríamos imaginarnos el caso de un periodista que es demandado o inculpado por atacar el honor de un particular, y que luego se ampara en el secreto profesional para ocultar que él es el autor, simulando que sólo es el transmisor de una información que le brindó un confidente. Se ha sostenido en ese caso, por lo menos dentro de la doctrina española, que el periodista si es llamado ante los tribunales podrá afirmar que su información es veraz y deberá probarlo. Ahora bien, si esto no puede hacerlo sin desvelar a su informador confidencial se enfrentaría con el siguiente dilema: revelar las fuentes para no ser condenado, dejando al descubierto a su informante, o ser condenado por no poder probar la verdad de su información. El Tribunal Constitucional español se ha pronunciado en la STC 123/93 sobre el secreto profesional, relacionándolo con la veracidad de las informaciones y la necesidad de que los periodistas actúen diligentemente en la verificación de los hechos, de manera que no puede dar crédito a las informaciones confidenciales sin una actividad propia de comprobación. El Tribunal Constitucional español sólo le exige al periodista para que pueda acogerse al secreto profesional, “un específico deber de diligencia en la comprobación razonable de la veracidad en el sentido de que la información rectamente obtenida y razonablemente contrastada es digna de protección, aunque su total exactitud sea controvertible o se incurra en errores circunstanciales que no afecten a la esencia de lo informado”, no cumpliéndose “ese específico deber de diligencia con la simple afirmación de que lo comunicado es cierto o con alusiones indeterminadas a fuentes parciales o colegas del fallecido en cuanto que, a este efecto, carecen de relevancia la remisión a fuentes anónimas o genéricas. Lo cual, desde luego, no supone, en modo alguno, que el informador venga obligado a revelar sus fuentes de conocimiento, sino tan sólo acreditar que ha hecho algo más que menospreciar la veracidad o falsedad de su información, dejándola así reducida a un conjunto de rumores e insinuaciones vejatorias que no merecen protección constitucional”.

Del lugar donde se ubican los 22 millones de Bárcenas, el secreto profesional está legislado del siguiente modo: En Suiza está establecido el derecho del periodista a negarse a testificar sobre el contenido y la fuente de sus informaciones, pero sólo en el ámbito administrativo, y aún con restricciones pues no resulta aplicable en casos donde esté en juego la seguridad del Estado. Por otro lado, en el ámbito penal no existe reconocimiento alguno para el secreto profesional. En España el secreto profesional está previsto constitucionalmente en el artículo 20.1.d), de la Constitución Española, pero es una figura de difícil delimitación. La ausencia de legislación posterior al artículo constitucional da a entender que los periodistas están eximidos de revelar sus fuentes y, por ende, el secreto profesional sería casi absoluto. Este caso se va a poner interesante en lo legal, en lo jurídico, cuando esas querellas prosperen. Sin embargo, la estrecha vinculación del secreto profesional con la libertad de información coloca al legislador en el difícil punto de equilibrio que media entre el deber de facilitar el flujo informativo y la necesidad de obtener información para otros fines socialmente relevantes como son, por ejemplo, la protección del honor y la intimidad de las personas, la persecución de los delitos, la seguridad ciudadana, etc. El listado de cuentas del caso Bárcenas publicado por El País entraría directamente en litigio con la protección del honor. El estatuto de redacción de El País dice, literalmente: «La sociedad editora amparará con todos los medios a su alcance el ejercicio del secreto profesional ante los tribunales de justicia o cualesquiera órganos o actividades» César Molinero, en un texto sobre la jurisprudencia del Tribunal Constitucional sobre el secreto profesional, habla de dos sentencias. La primera, la obvio, porque los hechos eran veraces. La segunda es interesante reseñarla, la misma que recordaba Veljanovich:

La segunda sentencia del Tribunal Constitucional, en la que hay una cita jurídica del secreto profesional de los periodistas, es la de fecha 19 de abril de 1993. También un breve resumen del caso. El periódico Diario 16 publica diversas informaciones sobre el asesinato del abogado sevillano D. Antonio Tallado Pozo. El periodista fue condenado por un delito de injurias graves con publicidad, confirmada por el Tribunal Supremo, por la demanda de los familiares del citado abogado. El Tribunal Constitucional rechazó la demanda de amparo del periodista, ya que «la intromisión en el honor que dichos artículos periodísticos ocasionaron no viene justificada constitucionalmente, al no haberse ejercitado legítimamente el derecho aquí invocado, cuyo ámbito protector no incluye, según dejamos dicho, los rumores deshonrosos, que hayan sido publicados sin comprobación de clase alguna». La referencia, como decía, al secreto profesional del periodista está incluida en el fundamento jurídico núm. 5, cuando hace alusión a que el periodista no había alegado, ni manifestado, que hubiese empleado diligencia en comprobar la veracidad de los asertos y que tampoco en las actuaciones judiciales y en el propio recurso de amparo existen datos o circunstancias que permitan apreciar que se hubiera preocupado por constatar mínimamente la veracidad de los datos. Hay una reflexión común: la veracidad de la información, probada, no entorpece ni requiere ni necesita el secreto profesional para amparar supuestas confidencias. Los casos jurídicos son sencillos, evidentes en sus planteamientos, como suelen ser los planteamientos de los hechos de la mayoría de los recursos de amparo. El periodista profesional, como la profesionalidad de tantas personas, tiene una conducta en su actividad que requiere la notoriedad, en la mayor parte de los casos, de los límites en que se desenvuelven, y ejerce los conocimientos y su pericia. Es necesario, sin embargo, plantear la cuestión del posible conflicto de este derecho y esta obligación del secreto profesional ante un proceso penal, si el juez no tiene otras pruebas del presunto delito.

Parece que todo está encaminado a que los periódicos prueben la veracidad de sus informaciones si los querellantes prueban que son falsas. Todo esto no quita para considerar execrable que el Partido Popular se niegue a responder en la Cámara baja la petición de respuesta del Grupo mixto y la oposición sobre los casos de corrupción. Parece que nuestros representantes parlamentarios no se han enterado de en qué consiste la práctica parlamentaria. No se trata de responder al contricante político sino a los ciudadanos españoles que los votaron, que para eso son representantes. En esto es en lo que se puede deducir la corrupción sistémica de la política en España: en no rendir cuentas a los ciudadanos en sede parlamentaria, que es donde tenemos que escuchar a nuestros representantes, no en una tele de plasma como si estuviera viendo un escaparate de electrodomésticos.

Published in: on 5 febrero, 2013 at 10:39 pm  Comentarios (2)  
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